Los dos aspectos económicos más estresantes de un divorcio suelen ser el reparto de los bienes y la decisión de quién se queda con la vivienda familiar. Sobre todo si heredaste tu casa o si reuniste un patrimonio considerable antes del matrimonio, puede parecer injusto repartir ese patrimonio a partes iguales en el divorcio.
Para un empresario, un divorcio significa además que hay una empresa que continuar y proteger. Tu futuro excónyuge, sin embargo, puede sentir que tiene derecho a reclamar una parte de tu empresa y de sus ingresos.
Una cosa debe quedar clara: si tu matrimonio ya ha terminado, casi siempre es demasiado tarde para la protección patrimonial.
Cómo podemos ayudarte
Mantener separados el dinero y el patrimonio anteriores al matrimonio
Te asesoramos sobre cómo asegurar tu patrimonio anterior al matrimonio para protegerlo en caso de divorcio. Te ayudamos a identificar los bienes anteriores al matrimonio y a reunir las pruebas que respalden tus derechos si tu excónyuge los impugna ante el juez.
Reducir el riesgo para tu empresa
Si participas en una empresa familiar o diriges una empresa fundada antes de tu matrimonio, tienes que saber cómo reducir al mínimo las reclamaciones de tu pareja sobre ella. Te ayudamos a separar tu negocio de tus finanzas conyugales, para reducir la probabilidad de que tu cónyuge haga valer con éxito, en el futuro, una reclamación sobre la empresa.