Protección patrimonial estratégica
Protección patrimonial
fuera de la UE
El Estado tiene muchas formas de llegar a tu patrimonio. Te enseñamos a protegerte con seguridad jurídica, mediante estructuras que quedan fuera de su alcance. No se trata de esconder dinero al Estado, sino de estructurar tu patrimonio de forma legal y sólida para que esté lo mejor protegido posible dentro de la ley, porque el Estado puede seguir atacando las construcciones abusivas y las transmisiones en perjuicio de acreedores.
Las amenazas
Qué pone en riesgo tu patrimonio
Quien tiene patrimonio en España se enfrenta a un buen número de riesgos públicos y jurídicos, desde el Impuesto sobre el Patrimonio hasta el Impuesto sobre Sucesiones. Haz clic en un desafío para ver el análisis completo, o mira todos los desafíos de un vistazo. Combina la jurisdicción adecuada con la estructura correcta: todas las estructuras de protección de un vistazo.
Querida lectora, querido lector:
Ya no se puede pasar por alto la crítica creciente, y en parte la hostilidad, hacia quienes más aportan y más ganan. Cada vez parece más aceptado socialmente señalar precisamente a quienes ya soportan una parte desproporcionada de la carga fiscal.
En España, esa corriente ya está en el BOE. En diciembre de 2022, la Ley 38/2022 creó el Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas, que se suma al Impuesto sobre el Patrimonio y grava hasta con un 3,5 % los patrimonios netos de más de 3 millones de euros. Sobre el papel era temporal:
«Este impuesto será aplicable en los dos primeros ejercicios en los que se devengue a partir de la fecha de su entrada en vigor.» (Ley 38/2022, artículo 3, apartado Veintiocho)
Un año después, el Real Decreto-ley 8/2023 lo prorrogó «en tanto no se produzca la revisión de la tributación patrimonial en el contexto de la reforma del sistema de financiación autonómica».
Es decir: un impuesto temporal sin fecha de fin.
Las mismas personas que se muestran hipersensibles en cuanto creen que se critica a una minoría no tienen nada que objetar cuando se carga contra los llamados «ricos».
¿Y la política? Lejos de censurar esa actitud, a menudo echa más leña al fuego reclamando una y otra vez impuestos sobre la riqueza, tipos marginales más altos y nuevos gravámenes extraordinarios en nombre de la «justicia fiscal». Y lo hace con un discurso a lo Robin Hood que presenta a los que más ganan como los aprovechados sin corazón de una crisis global que no para de crecer, de modo que redistribuir un poco solo puede ser bueno y justo.
Muy a tono, el fundador alemán del WEF de Davos, Klaus Schwab, de 84 años y venerado como un gurú por muchos políticos europeos, recalienta su vieja receta del «capitalismo de las partes interesadas» con un título efectista y amenazante, «The Great Reset», a la medida de la COVID. Lleva 50 años vendiendo esta ocurrencia intelectual como si fuera pan caliente. En español se traduce como «el gran reinicio». ¿O querían decir «el gran derribo»?
«You will own nothing and you will be happy»: así reza una de sus visiones para 2030. Si se pregunta a Schwab o a otros actores del WEF por las afirmaciones más inquietantes de sus tesis, todo resulta ser un gran malentendido. Quien quiera creérselo, que se lo crea.
¿Eres, como ciudadano, el avalista del Estado?
No hace falta ser filólogo para ver cómo te miran quienes gobiernan: el ciudadano es, ante todo, el avalista paciente del Estado, y responde con impuestos cada vez más altos de deudas públicas cada vez mayores. Casi ningún país del mundo es la excepción (¿Liechtenstein, quizá?).
En España, la herencia es un buen ejemplo de hasta dónde puede llegar. La tarifa estatal del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones alcanza el 34 %, y los coeficientes por patrimonio previo y grado de parentesco pueden multiplicar la cuota hasta por 2,4.
Y eso es solo la escala estatal. Cada comunidad autónoma aplica sus propias reducciones y bonificaciones, así que heredar lo mismo puede costar muy distinto según dónde vivas, y una mudanza dentro de España o un cambio de gobierno autonómico basta para cambiar la cuenta.
La reducción del 95 % para la empresa familiar (artículo 20.2.c de la Ley 29/1987) protege hoy muchas sucesiones. Pero lo que una ley concede, otra lo puede retirar, y entonces el capital ya tributado volvería a pasar por caja.
La protección patrimonial es, ante todo, protección frente al Estado
Claro: un divorcio, la responsabilidad personal o una generación sucesora poco preparada son peligros para el patrimonio de tu familia.
Pero la protección patrimonial es, ante todo, protección frente al acceso del Estado. Ya sea por una fiscalidad elevada, por la arbitrariedad de leyes que cambian las reglas de un día para otro o por una expropiación «suave» mediante gravámenes extraordinarios sobre el patrimonio: sin freno, el Estado es un destructor de patrimonio.
Quien quiera proteger su patrimonio frente al Estado debería conocer la protección patrimonial fuera de la UE, ya sea mediante una Limited con función de fundación, un Asset Protection Trust o una Wyoming LLC.
La armonización europea nos enseña una cosa: lo que hoy rige en un Estado miembro, mañana será ley también en España, Croacia o Grecia. El mejor ejemplo: el impuesto de salida (exit tax) alemán sobre los activos empresariales que se trasladan al extranjero. Hoy rige en toda la UE.
Mudarse a un país de baja tributación es la mayor palanca de la protección patrimonial
A todos nuestros clientes les recomendamos mudarse a un país de baja tributación. La medida de protección patrimonial con mayor efecto palanca es el traslado de residencia. Pero no tiene por qué ser fuera de la UE. También dentro de la UE hay opciones interesantes que encajan con la protección patrimonial fuera de la UE.
Un ejemplo: te mudas a Portugal. El régimen NHR clásico está cerrado a los recién llegados; en su lugar está el IFICI («NHR 2.0»). Si cumples sus requisitos, por ejemplo con una actividad cualificada en investigación, innovación o una startup certificada, los dividendos extranjeros quedan exentos durante 10 años. Constituyes una Family Investment Company (FIC, holding familiar) en Londres, es decir, fuera de la UE. Esta crea una startup que, tres años después, se vende por 3 millones de euros. Gracias al privilegio de holding británico y a que en el Reino Unido no hay retención sobre los dividendos que salen, puedes cobrar esos 3 millones de euros en Portugal como dividendo totalmente libre de impuestos.
Los países se disputan a ti y a tu patrimonio
Los colegas de Nomad Capitalist han hecho suyo el lema «Go where you are treated best». Ve allí donde mejor te traten.
En realidad, hacerte creer que tu país es el mejor, el más bonito y el más estable económicamente es propaganda y un lavado de cerebro bien calculado de tu propio Estado. Como si solo allí pudieras ser feliz, tener hijos y criarlos en las mejores condiciones.
Vives en una Matrix. En serio. Puedes dar por hecho que hoy hay países donde puedes llegar más lejos de lo que sería posible en tu país de origen. Donde puedes despegar de verdad y nadie te pone piedras en el camino a cada paso.
Pero algo se está moviendo. Por una cosa hay que dar las gracias al coronavirus: la pandemia de COVID convirtió en megatendencia una evolución que ya existía. Quien pudo, huyó del gris del confinamiento hacia lugares más soleados y despreocupados como Dubái, México o Tahití. Muchos descubrieron así una forma de vida totalmente nueva. Y como de pronto hasta el empresario más conservador aceptaba que proveedores y consultores independientes trabajaran en remoto, se abrieron libertades insospechadas.
Tuvimos que ver la libertad con nuestros propios ojos y, como santo Tomás, tocar con las manos lo que creíamos imposible.
Y entonces cae la ficha y de repente te das cuenta de que hay países y lugares donde te tratan de forma muy distinta que en casa. Tanto la población como el gobierno y la administración.
Donde te respetan, donde valoran lo que has conseguido. Y donde quieren convencer a personas de éxito como tú para que se instalen allí.
Allí han entendido que una sociedad necesita precisamente a personas que aportan como tú para funcionar. Y saben que la buena gente atrae a más buena gente.
Y por plantar tu tienda en ese país te conceden generosas rebajas fiscales u otras ventajas tangibles.
Go where you are treated best!
Catorce jurisdicciones
fuera del alcance de la UE
Islas Caimán, Nevis, Panamá, Singapur, Wyoming y nueve más. Cada una con su propio ordenamiento, sus propias obligaciones de información y su propia banca.
¿Qué estructura encaja
con tu situación?
Cada situación es distinta. Reserva ahora un chequeo de situación y descubre qué estructura de protección es la mejor solución para ti. La consulta se realiza en inglés.