Como empresario, profesional independiente o inversor asumes un riesgo considerable de responsabilidad personal. Si tu empresa fracasa o te ves envuelto en un pleito, todo tu patrimonio privado puede estar en peligro.
Aunque tengas una sociedad limitada u otra sociedad de capital, hay muchas situaciones en las que pueden exigirte responsabilidad personal. Entre ellas, los avales personales, las deudas tributarias, las cotizaciones a la Seguridad Social y muchas otras obligaciones.
¿Qué es la responsabilidad personal?
Responsabilidad personal significa que respondes con todo tu patrimonio privado de las deudas y obligaciones de tu empresa o de tus propios actos. Puede incluir tu casa, tus ahorros, tu coche y otros bienes de valor.
¿Cómo podemos ayudarte?
La protección patrimonial para empresarios empieza ahora, no cuando ya ha surgido la responsabilidad. Es prácticamente imposible proteger tu patrimonio cuando la responsabilidad ya ha surgido. La estrategia de asset protection adecuada tienes que implantarla años antes, para que la transmisión del patrimonio no quede expuesta al riesgo de rescisión.
Hay una serie de soluciones con las que podemos apoyar a los empresarios en su protección patrimonial. Entre ellas está, por ejemplo, transmitir el patrimonio o tu empresa a una holding familiar en la que tienes todos los derechos de voto y, por tanto, el control total, pero en la que no participas en el patrimonio de la sociedad.
Por supuesto, mudarse al extranjero también es una estrategia excelente para protegerse a uno mismo y su patrimonio. Naturalmente, no estás huyendo ni te escondes, y en teoría las reclamaciones contra ti también pueden ejecutarse en el extranjero. Pero la experiencia demuestra que una residencia en el extranjero y un espacio jurídico ajeno tienden a disuadir a los posibles acreedores.